Cuarteaduras, paredes humedecidas, escaleras a punto de caer, techos derruidos, goteras, piezas caídas, drenaje y sanitarios en mal estado, ese era el panorama de por lo menos 42 vecindades del barrio de Analco* entre 1901 y 1902.
Podemos decir que dichas características se quedaron en el imaginario social como un estigma de las vecindades dentro de las ciudades. Pero antes hay que decir que, hablar sobre el tema de los barrios y las vecindades es indudable hablar del concepto de Ciudad (…)


Cuarteaduras, paredes humedecidas, escaleras a punto de caer, techos derruidos, goteras, piezas caídas, drenaje y sanitarios en mal estado, ese era el panorama de por lo menos 42 vecindades del barrio de Analco* entre 1901 y 1902.
Podemos decir que dichas características se quedaron en el imaginario social como un estigma de las vecindades dentro de las ciudades. Pero antes hay que decir que, hablar sobre el tema de los barrios y las vecindades es indudable hablar del concepto de Ciudad (…)

Tres Meses
Eran como las nueve ochenta de la mañana, el Pollo estaba sentado a sus anchas, en lo que quedaba del sillón de la sala, forjando un chancho después de haber desayunado unos ricos chilaquiles con queso bates y un aromático café de calcetín. En off se escurría una rola de Floyd. María, su ruca se le acercó y colocando sus brazos y baisas posición ollita de Tonalá, ¡bien acá!, en su cintura lo increpó a la brava con espíritu chingativo: (…)

















