Adriana Leal, Adriana Leal

La mega poesía oportuna

Adriana Leal

Amado Aurelio Pérez

Adriana Leal, la OPORTUNA vitalidad de su escritura, la claridad de sus ideas, la soltura de sus palabras son resultado de una mirada sagaz que observó el mundo a través de una lectura expandida. Sus libros son clara muestra de que una buena escritora no permanece en un registro, se aventuró a una búsqueda para abrir nuevos horizontes y para situar a sus lectores en la dicha de la diversidad que debería ser un mundo más incluyente. Y es tan gratificante acercarse a la poesía de esta escritora, especialmente, ahora en donde los algoritmos nos presentan solamente aquello que nos interesa y nos ponen a dialogar únicamente con los que piensan como nosotros; Así como la palabra no existe aislada, tampoco lo femenino y sus discursos existen solos, ni lo masculino existe independiente. Este encuentro de lo masculino y lo femenino como única alternativa viable para el ser humano en el plano de las relaciones personales de pareja; Adriana Leal lo llevó al campo literario; en su libro: VENENO, Editorial la Rueda Cartonera (2026).

Adriana Leal:  Veneno: la Rueda Cartonera (2026) reúne poemas escritos desde 1997; «reúne» es una manera de decir: en realidad, lo que persiguió desde hace por lo menos veinticinco años es, más que una simple reunión de lo escrito o una antología, la construcción de una obra poética orgánica y coherente que someta la natural diversidad de muchos años de escritura a la unidad intencional del proyecto poético. La poesía reunida es pues aquí poesía reuniéndose, pero también expandiéndose, modificándose; esto es, se presenta al lector no como producto definitivamente terminado, sino como work in progress o poesía en movimiento y en desarrollo.

Es sustancialmente (me parece oportuno recalcarlo) el mismo método de trabajo que utilizaba la  poeta, quien sacaba sistemáticamente de sus carpetas materiales antiguos que reestructuraba para la constitución de un libro nuevo: «Pues toda esa masa de material inédito, y lo ya publicado por añadidura, lo consideraba disponible para una reelaboración y redescrituración disponible, cada vez que emprendía un nuevo libro (…) por eso poemas compuestos veinte años antes, y a veces nunca publicados, podían verse incursos en un nuevo libro, juntos o separados»1. Por eso también en la obra de Adriana Leal, puede reaparecer tal o cual poema que es el mismo, porque conserva en lo esencial su vertebra, y no es el mismo, por lo que urge una edición crítica, que permita empezar a fijar la data de la obra definitiva.

Adriana Leal tiene un lugar señero en la poesía tapatía de los dos últimos decenios. Por señero entiendo solitario y aparte; no marginal porque su aventura poética abrazo a la poesía, la radio, el performance, la danza y la solidaridad comunitaria de artistas de todas las ramas del arte.

En entrevista para la gaceta de la UdG. Zeyda Isabel Rodríguez Morales, la interrogo desafiante, << ¿Qué es poesía? :>> “me agrada la poesía porque toca lo extraño, el misterio. A través de las palabras se puede manifestar un sinfín de sensaciones y emociones.

<< ¿Leer o escribir?>> las dos cosas: leer y escribir. Me identifico con algunos de los poemas que han escrito personajes como Rimbaud, Sylvia Plath y Octavio Paz.>>

Poco convencional: escribo en los momentos más inesperados. No soy disciplinada. Espero a que me llegue ese momento que se abre como una ventana y empieza el canto de la poesía. Me gusta escribir cosas místicas, poco convencionales.2

Describir la poesía de Adriana Leal implica -se quiera o no- acercarse a la feminidad en y con todos sus matices. Grito de mujer que exalta y mata lo femenino en un mismo compás. Es la poesía su voz irreverente: aullando, gimiendo, llorando, cantando… nos invita a delinear una cotidianeidad que viaja por todos los mundos, desde el más sublime hasta el más vulgar, a esa visión de lo real que penetramos cuando logramos sentir la conexión entre los sentidos, el corazón y la vagina –se tenga o no-. Pues, qué es lo femenino sino veneno, esa condición letal que libera, exorciza y purifica a la vez que aniquila, siendo esa aniquilación la magia que crea su seductora adicción.

poema 9 El vómito fresco en la banqueta, una mosca chupa En tropel bajo las escaleras Te amo por tierra, por extremo, por las 6 A. M. A tu cama, por f, En el rojo el piso duele menos que tu abrazo Por gato, por furia por humo por ventana El me consume como droga dura, los, devoran, las lloran sentadas, por adiós. poema 4 (fragmento) En toda cueva hay una luz que nos desaparece Piel, me obsesionas, preferiría haber sido descarnada El cuerpo me seduce como una perla, como un pétalo violeta, como un exquisito ritmo de jazz Al norte me iré un día, en la perfección inmediata del negro, en mi elevado rojo sangre Viajo al corazón del tiempo, donde es contenido todo ¡Mago de la longitud! Guíame en el muro, en araña, en pensamiento En fuego guíame Danzo para ti, bailo para ti noche, humo, coche en la ciudad, ojera. Género: poesía (contiene disco compacto con cantos de la poeta) tiraje: 150 ejemplares portadas: Erandini, lorena.3

Es a propósito de la presentación de este libro, que he atestiguado, en la casa taller, que dirige Don Sergio Fong, (vale recordar editor), Enrique Gallegos Alejandro Zappa, y Eliana Galáctica también poetas y performance, el pasado mes de agosto, es de lo va está columna, que agradece de antemano tu lectura.


1 Parte de este libro corresponde a Alimañas Drunk y parte a la colección cantos del Sátiro Ed. Arlequín 

2 https://www.gaceta.udg.mx/Adriana-Leal/2006

3 https://laruedacartonera.blogspot.com/2009/09/veneno-adriana-leal.

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